Álvaro Arbeloa alista su primer once como entrenador del Real Madrid con cambios puntuales y sin romper del todo la estructura. No hay espacio para grandes giros. El desgaste de la Supercopa pasó factura en forma de sobrecargas y dejó al técnico con opciones limitadas para su estreno oficial.
Rüdiger y Mbappé no entran en los planes para el duelo de Copa tras no entrenar en la víspera. Rodrygo también terminó con molestias. Con ese panorama y varios jóvenes en la convocatoria, Arbeloa debe armar su primera alineación al frente del equipo, la primera después de la salida de Xabi Alonso.
Lunin seguirá siendo el portero del torneo. Delante tendrá una defensa poco habitual. Carvajal no llega en plenitud física, por lo que el lateral derecho apunta a David Jiménez. En la izquierda aparece Fran García, mientras que Huijsen se perfila para repetir como central junto a un Asencio fijo en los planes.
En el medio, el control del juego recaerá en Arda Güler. A su lado, Camavinga parte con ventaja como pivote, acompañado por Valverde o Ceballos, según lo que pida el partido.
La principal duda está arriba. Vinicius volvió de Yeda con calambres fuertes, sin lesión, pero con una carga importante. El cuerpo técnico valora si está para salir desde el arranque. Todo indica que sí. En punta estaría Gonzalo, con Mastantuono por la derecha.
Hay un detalle clave a tomar en cuenta: solo pueden coincidir cuatro jugadores con ficha del filial sobre el terreno, y Mastantuono entra en ese grupo. Superar ese límite supondría alineación indebida.
Con ese marco, el once que se perfila para enfrentar al Albacete sería: Lunin; David Jiménez, Asencio, Huijsen, Fran García; Camavinga, Güler, Valverde o Ceballos; Mastantuono, Gonzalo y Vinicius.